Buenas prácticas de manufactura en la recepción de propelentes. Parte I

La seguridad continúa siendo uno de los temas prioritarios para la industria del aerosol. Consciente de esta necesidad, el Instituto Mexicano del Aerosol (IMAAC) ha mantenido el compromiso de promover espacios de capacitación que permitan a las empresas fortalecer sus procesos y reducir riesgos operativos. Por ello, en el seminario técnico pasado, el Ing. Jorge Pallares, de DDEQSA, presentó la conferencia Buenas prácticas de manufactura en la recepción de propelentes, en la que abordó los lineamientos mínimos que deben considerarse para garantizar una recepción segura de estos materiales dentro de las plantas productivas.
El ingeniero explicó que el objetivo de esta platica es definir y describir las buenas prácticas de manufactura mínimas para la recepción de propelentes. Si bien cada empresa puede adoptar estándares más rigurosos de acuerdo con sus necesidades y políticas internas, estos criterios constituyen una base fundamental para fortalecer la seguridad en las operaciones.
Uno de los principales retos que enfrenta el sector en México es la ausencia de una normativa específica para el manejo de propelentes. Aunque a nivel internacional existen regulaciones y las autoridades nacionales han realizado esfuerzos para avanzar en su regulación, actualmente las empresas deben apoyarse en marcos normativos ya establecidos. En este sentido, las normas aplicables al Gas LP se han convertido en una referencia técnica sólida, proporcionando lineamientos y protocolos que permiten implementar medidas de seguridad efectivas durante la recepción, almacenamiento y manejo de propelentes.
Para lograr el objetivo, el contenido se divide en cuatro apartados principales.
ÍNDICE:
1. Proveedores de propelentes
1.1. Personal
- 1.1.1. Capacitación.
- 1.1.2. Equipo de Protección Personal.
1.2. Unidades
- 1.2.1 Tipo de unidades
- 1.2.2 Equipamiento
- 1.2.3 Condiciones
- 1.2.4Mantenimiento
2. Clientes
- 2.1 Área de descarga
- 2.2 Instalaciones
- 2.3 Capacitación del personal
3. Muestreo de los propelentes
3.1 Tipos de muestreo
- 3.1.1 Prueba olfativa
- 3.1.2 Determinación de composición
- 3.1.3 Determinación de presión de vapor
3.2 ¿Cómo se hace?
4. Proceso de Trasiego
4.1 Guía de trasiego para auto-tanques
4.2 Guía de trasiego para semirremolques
4.3 Comportamiento de propelente en recipientes sujetos a presión
- 4.3.1 Trasiego sin retorno de vapores
- 4.3.2 Trasiego con retorno de vapores
4.4 Puntos clave en un trasiego
1. PROVEEDORES DE PROPELENTES
Hay que enfocarse en la proveeduría de propelentes. Se revisarán aspectos relacionados con la capacitación del personal, las características y condiciones de las unidades de transporte, así como los requisitos de las plataformas e instalaciones involucradas en la operación.

1.1 Personal
Los proveedores de propelente deben garantizar la capacitación adecuada de sus operadores.
1.1.1 Capacitación
- Propiedades, riesgos y manejo del Propelente
- Sistemas de identificación de unidades destinadas al transporte de sustancias, materiales y residuos peligrosos
- Documentación a bordo de la Unidad de Distribución
- Manejo a la defensiva de vehículos que transportan sustancias peligrosas, ruta segura y acciones para prevenir Incidentes o Accidentes
- Operación de Autotanques, que incluya el manejo de válvulas, accesorios, conexiones, sistema de trasiego y uso de controles de la Unidad de Distribución
- Detección y atención a fugas de GLP
- Revisión visual diaria
- Uso de equipo de protección personal
- Uso y manejo de extintores
- Operación de semirremolques, que incluya el manejo de válvulas, conexiones, sistema de trasiego y uso de bomba eléctrica
- Protocolo de Respuesta a Emergencias
1.1.2 Equipo de Protección Personal
Uno de los primeros puntos a considerar es el uso del equipo de protección personal (EPP). Es importante entender que cada elemento del EPP responde a un análisis de riesgos previamente realizado por especialistas en seguridad industrial, quienes determinan qué protección requiere el personal de acuerdo con las características de cada proceso.
Para este tipo de operaciones se recomienda el uso de ropa de algodón, guantes de piel, chaleco de seguridad, casco de protección y calzado antiestático.
La ropa de algodón ofrece ventajas importantes en caso de presentarse un flamazo. Al tratarse de una fibra natural, no tiende a adherirse a la piel como ocurre con algunos materiales sintéticos, lo que puede contribuir a reducir la gravedad de las lesiones. Además, ayuda a minimizar la acumulación de carga estática durante las actividades operativas.
En cuanto al calzado, es fundamental distinguir entre un zapato dieléctrico y uno antiestático, ya que ambos cumplen funciones completamente diferentes. El calzado dieléctrico está diseñado para aislar al trabajador de la corriente eléctrica. Por el contrario, el calzado antiestático permite disipar gradualmente la electricidad estática acumulada en el cuerpo mediante el contacto con el suelo.
Esta característica cobra especial relevancia en la industria del aerosol y en las operaciones relacionadas con propelentes. Si se analiza el triángulo del fuego, en estos procesos ya están presentes el combustible —el propelente— y el oxígeno del ambiente; por lo tanto, el principal riesgo es la aparición de una fuente de ignición. La acumulación de electricidad estática puede convertirse precisamente en ese elemento desencadenante.
Por ello, es fundamental verificar que el personal utilice calzado verdaderamente antiestático y comprobar periódicamente que conserve sus propiedades de disipación de carga. También debe considerarse que modificaciones, como el uso de calcetines muy gruesos o el cambio de las plantillas originales, incluso el uso excesivo de talco desodorante puede afectar su funcionamiento y disminuir la protección que ofrece.
1.2 Unidades
1.2.1 Tipos de unidades
En cuanto a las unidades de suministro de propelente, las más comunes son el auto-tanque y el semirremolque. La elección entre uno u otro dependerá principalmente del volumen de consumo y de las características de las instalaciones de cada empresa.
El autotanque cuenta con diversos accesorios y sistemas que permiten realizar la descarga de manera segura, entre ellos la bomba y los equipos de medición, por lo que requiere operadores debidamente capacitados para su manejo. Se trata del mismo tipo de unidad que habitualmente se utiliza para el suministro de Gas LP a tanques estacionarios.

1.2.2 Equipamiento de unidades.
Independientemente del tipo de unidad, el equipamiento mínimo debe incluir calzas para inmovilizar el vehículo, un extintor de polvo químico seco de 9 kg, cinta antiestática y elementos de señalización. Cada uno cumple una función específica dentro de la operación segura: las calzas evitan movimientos accidentales, las cintas antiestáticas ayudan a disipar la electricidad estática que se genera sobre el vehículo debido a su movimiento, la señalización delimita el área de trabajo y el extintor permite actuar ante un fuego incipiente.

En este sentido, es importante recordar que durante la recepción de los propelentes se trabaja con materiales peligrosos, por lo que el operador debe mantenerse atento no solo a la maniobra de descarga, sino también a las condiciones de su entorno. Asimismo, debe tenerse presente que el extintor está diseñado para controlar incendios incipientes, no para combatir incendios ya desarrollados.
2.2.4 Condiciones
Las condiciones que deben cumplir los autotanques y semirremolques están establecidas en la NOM-EM-007 ASEA-2025, emitida en octubre de 2025. Se trata de una regulación amplia diseñada para gas LP que surgió después del trágico accidente ocurrido en La Concordia, Iztapalapa, un evento que llevó a las autoridades a actuar de manera inmediata para reforzar las condiciones de seguridad en el transporte de materiales peligrosos (gas LP).
Esta norma contempla los requisitos que deben cumplir las unidades y todos sus componentes críticos. Entre ellos se encuentran las válvulas de alivio, válvulas de servicio, medidores de nivel, manómetros y demás accesorios que forman parte del sistema de transporte y descarga.
Si observamos la cantidad de elementos que integran un autotanque, resulta evidente que cada uno cumple una función específica dentro de la operación. Por ello, todos estos componentes deben mantenerse en condiciones adecuadas y cumplir con las pruebas e inspecciones correspondientes para garantizar una operación segura durante la recepción y manejo de propelentes.
